sábado, 15 de noviembre de 2008

EL CIELO ES AZUL Y NARANJADO

Todo comenzó esa mañana cuando Lalita, la profesora de español, les pidió que escribieran una composición sobre la manera cómo ellos se imaginaban el cielo.

Era una actividad habitual, ocurrió, como todos los años, en la clase 184 según el calendario escolar; ella le dió a sus alumnos de 4° grado 45 minutos para que realizaran el trabajo, después ellos salieron al recreo, ella empacó sus materiales (incluidas las hojas que acababa de recibir con los escritos de los niños) y más tarde, al llegar a casa se puso en la misión de leerlos para asignarles una calificación.

El día transcurrió de manera rutinaria y normal hasta el momento en que Lalita encontró entre los manuscritos uno que se salía de todo el orden que había conocido desde años atrás cuando decidió que sería bueno para los estudiantes practicar la escritura utilizando la imaginación, a través de un relato donde describieran el cielo.

El texto de Andy, a diferencia de los demás, no incluía Dioses barbados, ni ángeles resplandecientes y con alas blancas; tampoco reunía a los familiares fallecidos del niño, ni consideraba que las nubes eran motas gigantes de algodón en las que se podían acostar a descansar plácidamente.


El cielo es azul y naranjado.
Todo tiene arequipe, también existen otros alimentos pero fácilmente puedes encontrar arequipe en el momento en que lo desees y en cualquier forma, líquido, sólido, rellenando un objeto o recubriendo algún otro. Es estupendo como puedes encontrar arequipe chorreando de fuentes que contrastan con los troncos fuertes que provoca morder, y lo mejor es que no tienes que morderlos de a poquito temiendo que se acabe, porque siempre vas a poder encontrar un poco más; sumándole a eso que también desaparece el miedo a que tanto dulce te hago daño, porque en el cielo lo malo no existe, el cielo se trata sólo de disfrutar, reír y ser feliz. Todo está dispuesto para serlo.
Otra característica del cielo se encuentra en la gran cantidad de chocolate que hay, también con mil formas y sabores pero la mejor es una barra que contiene maní, caramelo y turrón de mantequilla de maní y tiene encima el mas delicioso chocolate del universo; esa, como el arequipe está a tu alcance en cualquier momento.
Por último, en el cielo siempre se escucha una voz de hombre muy melodiosa cantando cosas bastante bonitas, a veces sin instrumentos, otras con una guitarra y muchas otras acompañado por 2 amigos con un bajo y una batería. Eso es muy bueno porque unas veces te permite disfrutar tranquilamente, de su bonita voz y otras te da la oportunidad de desbordar toda la energía que genera escucharlo de manera más fuerte; pero siempre su música te hace sonreír. Entonces, unas veces te puedes unir con gritos en sus cantos y otras simplemente haces silencio para escuchar, sentir escalofrío por la emoción y, de nuevo, sonreír.
En el cielo todos viven felices porque no hay razones para estar tristes, no hay nada ni nadie que provoque sufrimientos, simplemente porque en el cielo estás con personas que disfrutan lo mismo que tu y por eso no habrá peleas de querer hacer o tener cosas distintas cada persona.

En el cielo tienes todo lo que quieres y a todos a quienes quieres. Y si esas personas no comparten alguno de tus gustos y sería insoportable para ellos un pedazo de tu cielo, pues no tendrán que enfrentarlo, ellos tendrán su propio cielo, pero no estarán lejos de ti; tú siempre vas a poder verlos y hablarles, decirles que los quieres y que ellos te expresen sus sentimientos. Y aunque no será así en todo momento, aunque no puedan estar todos juntos siempre, vas a poder verlos felices y eso te hará estar tranquilo y feliz, también por ellos, no solo por lo que tu tienes.


Para Lalita leer ese texto fue algo extraordinario en todo sentido; primero porque la sacó de las repetidas imágenes que se hacía su mente con las palabras de todos los escolares, y segundo porque la condujo a ella, toda una profesional en Filosofía y Letras, a sumirse en una profunda reflexión sobre el paraíso, aquel lugar utópico que, según dicen, no tiene espació físico.

Era muy evidente que lo que Andy había hecho era llevarse para el cielo las cosas que más le gustaban: sus colores y sabores favoritos, el cantante que más disfrutaba, las personas que llenaban su corazón; todo, absolutamente todo lo que quería tener para siempre.

...¿Y si Andy tenia razón? ¿Y si en el paraíso cada quien encontraba todo lo que apreciaba?

Era difícil imaginarse, como lo planteaba Andy, que todas las personas estuvieran en un lugar diferente pero pudiendo tener un contacto cercano unas con otras. Además ¿cómo era posible que hubiera tantos sitios diferentes como personas en el mundo?

A esas inquietudes Lalita les encontró solución y estableció, para la definición de paraíso que había decidido hacerse a partir del texto del niño, que el paraíso es un lugar en el que todas las personas están reunidas pero no todas ven las mismas cosas, sino que los objetos se les aparecen de la forma en la que cada quien los disfruta; así el paraíso es un solo lugar que se hace distinto para cada persona pues cada quien percibe lo que de verdad lo regocija, entonces mientras unos comen arequipe y ven en azul con naranja, otros pueden comer manzana y ver en verde con rojo sin percatarse de que lo propio es diferente de lo de los demás.

4 comentarios:

JuanSe... dijo...

que bonito parce... yo tengo un cielo parecido al de el pelaito... ah... y ps... que descreste ese niño... mera redacción!! XD... jejejeje... es todo un prodigio de la escritura... muy buen escrito...

me imaginé mi propio cielo parce... y es muy muy muy parecido al del niño, solo que el arequipe no se... mmm... si hay de sabores hasta es aceptable, o al menos unas obleas... jejejeje... y no solo un cantante... que uno se lleve a todos esos hps pa alla a hacer bulla y poner al man que cuida el cielo a volear cabeza y a sentir esa pasión que se llama panrock... jejejeje.... un abrazo

se te quiere

luifergarca dijo...

Juanse si, yo tambien quería que el niño no fuera tan teso escribiendo y traté de hacerlo lo más simple posible pero bueee..cuando uno es teso es teso y no es capaz de escibir mal por más que quiera (pff)
Además que?..yo sé que es posible que niños de 9-10 años tengan esa redacción...yo creo que yo lo hacía y demás que vos tambien..y si no, ps tal vez alguno de nuestros hijos lo hará (..si tenemos hijos algún día..)

Camilo dijo...

O puede pasar al contrario, que pelaos de 19 años escriban peor que uno de 9.
Muy bueno parce, el cielo, jejeje para mi ese cielo es como de un color green.
Si!
Suertes!

M+M dijo...

Lindoooooooooooooooo!! HHHHHH!!!

Volviendo al tema de la entrada, parce... El cielo realmente es azul y naranjado cuando es cielo, de resto es un halo gris de tristezas.. Una nota la entrada, y ojalá no pierdas el impulso.